¡Oh! ¡No!! ¡rompimos el espejo!!.. y encima era el retrovisor de la bici de su hermano.

Jugando, por supuesto por accidente, cayó al suelo y se hizo añicos (sólo estábamos jugando al capitán Garfio y un espejo mágico).

La reacción inmediata del crio fue:

CRIO: “Ostras! mejor lo metemos al fondo del cubo de la basura!!”
YO: “¿Por qué al fondo?” (le pregunté)
CRIO: “Para que no lo vea mi hermano y no se enfade”
YO: “Hijo, yo no lo quiero esconder. Le voy a decir qué pasó y que siento que se haya quedado sin retrovisor para la bici. Él sabe que somos honestos. Prefiero no sentir remordimiento y sí sentir alivio”
CRIO: “Pues… es que yo también tengo culpa, no tuve reflejos para cogerlo”
YO: “Pero es que yo te lo pasé de repente sin avisar, es normal que no lo pudieras agarrar. Después cuando venga se lo decimos ¿vale?”
CRIO: “Sí, vale, mejor”

¿Qué vemos? ¿Qué recursos de educación respetuosa he usado para resolver de forma positiva este reto? Ahora veremos que todos ellos cumplen los principios de Disciplina Positiva:

A eso que al principio él iba a resolver escondiendo, ocultando, evitando, ENGAÑANDO (por pura supervivencia) fue capaz de hacerle un giro y, a la tercera frase, ya era capaz de reconocer su parte de responsabilidad en el asunto (responsabilidad, que no culpa).

Fuimos sinceros (esto nos ayuda a mantener sana la relación y conexión con el otro), nos pusimos en la piel del hermano, pusimos nombre a las emociones que sentiríamos si actuábamos de una u otra forma y, por supuesto nos enfocamos en la solución no en buscar culpables (evitamos así el menosprecio, el juicio, el enfado, los gritos, los castigos…). Por último, los 3 juntos, buscamos soluciones a lo ocurrido (respetuosas para ambas partes, justas y relacionadas con lo sucedido.

     Gracias a que se rompió el espejín yo pude seguir ayudando a mis hijos a desarrollar habilidades de vida a largo plazo y a fortalecer las que ya van teniendo desarrolladas.

     En  mi caja de herramientas educativas, tengo a mano las respetuosas y he ido dejando en el fondo las que dañan.

Revisa tú también tu caja. Si al abrir encuentras algunas como la amenaza, el grito, el chantaje, el castigo… te invito a inscribirte en un taller de Disciplina Positiva en cuanto lo haya cerca de tu localidad. Entonces conocerás las OTRAS herramientas y podrás tenerlas en la parte más alta de la caja, listas para usar día a día.

 Comparte con tus familiares y amigos. Esta información sienta bien a todo el mundo (mejor que un fin de semana en un spa: el spa se acaba el lunes y los recursos respetuosos os los quedáis  para disfrutar SIEMPRE)

Feliz día!

Virginia García

Contigo Desenredo

¿Qué podemos hacer para...?

En vez de buscar culpables buscamos soluciones

 

 

X