¿Qué pensarías si te dijera que todo lo que pase entre tú y tu hijo, o marido, o alumno, o quien sea… depende sólo de un INTERRUPTOR?

SÍ, DE UNO QUE TÚ DECIDES SI LO PULSAS O NO.

De un interruptor interno, en tu cerebro, que si está en “ON” es multi-función: te activa la calma, la escucha activa, la empatía, la flexibilidad de razonamiento… y bloquea la rabia, la crispación, el juicio moral, la capacidad de culpar…

Sólo tienes que DECIDIR pulsar ON y respirar. (Si notas que te sale una sonrisa no te asustes, suele pasar)

        Nosotros los adultos tenemos la capacidad de regular nuestros impulsos, mostrar empatía y ser flexibles en las respuestas y actitudes. No así los niños, que hasta los 25 años aproximadamente no tienen madura funcionalmente su corteza pre-frontal (Las compañías de seguros lo saben) 😉

Recuerda que, ante cualquier reto con tus seres queridos, es siempre más importante mantener sana y fortalecida la relación que resolver el problema. Después, desde la calma, habrá tiempo para ello.

A tus pequeños aún les cuesta controlar su interruptor
“ON” y “OFF” para controlar tu actitud
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